En este portal utilizamos datos de navegación / cookies propias y de
terceros para gestionar el portal, elaborar información estadística,
optimizar la funcionalidad del sitio y mostrar publicidad relacionada
con sus preferencias a través del análisis de la navegación. Si continúa
navegando, usted estará aceptando esta utilización. Puede conocer cómo
deshabilitarlas u obtener más información
aquí
El entrenador tiene una hoja de vida respetada en su país, más allá del fracaso en el fútbol colombiano.Foto:Archivo
Por:
Redacción Futbolred
19 de febrero 2019, 10:11 a. m.
Pasan los días y Jorge Almirón no termina de darle su toque a San Lorenzo, que incorporó a cuatro colombianos con la intención de pelear títulos en Argentina.
El equipo arrancó al actual Superliga con balance de 6 empates y dos derrotas, un mal inicio que sólo se superó en 1981, con 5 derrotas al hilo.
[]
De hecho, la última victoria del equipo fue el 22 de octubre pasado, lo que ya inquieta a la dirigencia, ilusionada con la trayectoria del entrenador pero aún a la espera de resultados.
¿Qué pasa que no despega? Según el diario Olé, hay problemas para cerrar los partidos: "Estudiantes se lo empató faltando 4’, Aldosivi le sacó la victoria en el descuento y Defensa le ganó en la última bola".
Pero no es el fondo del problema: "Mientras lucha contra la mente y los murmullos, el equipo todavía está incorporando nuevos conceptos de juego", escribió en su análisis Ariel Senosiain en su texto 'Miedo a ganar'.
"San Lorenzo necesita hacer demasiado para convertir, aunque ese defecto también parece momentáneo y anímico. Lo que le falta es constancia y fluidez, que el fútbol no parezca estudiado sino aprendido. Porque los modelos de equipos como el que apuesta a lograr Almiron suelen imponerse sólo desde sus maneras. Esas maneras todavía no se ven; las victorias, mucho menos", añadió.
En esos problemas de funcionamiento hay cuatro colombianos involucrados: Gustavo Torres y Raúl Loaiza, provenientes del Atlético Nacional con el que no pudo Almirón en 2018, Andrés Rentería, de regreso del fútbol mexicano, y Juan Camilo Salazar, de Millonarios
¿Habrá paciencia esta vez? El tempo dictará sentencia.