Kylian Mbappé apareció como titular de PSG en la semifinal de Champions League contra Leipizig, tal como lo anunció su técnico Tuchel: 'No la tiró cambiada'.
Y aunque no fue este su partido de más lucimiento, fue más un jugador de equipo esta vez, en un once sin fisuras, letal, sabio en cada decisión, que justamente se impuso ante el ímpetu alemán con un contundente 3-0.
Mbappé tuvo su primera jugada de gol a los 7 minutos, tras un rebote que daba el portero que estaba viciado por mano previa de Neymar. Ambos activaban su eficiente sociedad un minuto antes, cuando el francés le metía un pase sutil al 11, quien la estrellaba en el palo.
Ander Herrera le servía el pase para el segundo, pero salvaba el arquero y entonces volvía, se palmeaba el cuerpo y volví para inquietar a Upamecano en la salida. Corriendo como todos, como su no hubiera pasado por una lesión grave que amenazó la Champions.
Para el complemento fue más asistidor, asociándose con Di María y con Bernat y con Herrera y todos los de azul, ya no para definir él de cara al arco sino para celebrar con solidaridad.
Mbappé, el hombre de la clasificación, acabó su presentación contra Leipizg con un enredo que debió ser gol de Neymar a los 76, pero nadie le reprochó, al fin que por él estaban en semifinales.
Esa vez no hizo falta el extremo de oro del fútbol mundial. Se reservará para la final. Al fin que esos son sus partidos favoritos.