América de Cali había caído en casa frente a Gremio en su debut en el Grupo E de la Copa Libertadores, pero sus jugadores nunca se sintieron golpeados ni heridos en su orgullo.
Así lo evidenciaron en la atención a medios, tanto en el Pascual Guerrero como en el previo del desplazamiento a Santiago de Chile para enfrentar a la Universidad Católica. La expectativa era grande y por eso la alegría tras el 1-2 con que salieron del Estadio San Carlos de Apoquindo.
Estas fueron las razones del triunfo del campeón colombiano, que lo envalentona para su partido del miércoles 18 de marzo en cancha del Internacional de Porto Alegre:
Acertado planteamiento de Alexandre Guimaraes. El 4-2-3-1 le ha dado excelentes resultados al entrenador escarlata y en esta ocasión blindó sus volantes de recuperación cuando Católica buscó la parte defensiva, pero, al mismo tiempo, tuvo a sus hombres desequilibrantes arriba para desacomodar la defensa ‘cruzada’.
Después del segundo tanto tampoco perdió los papeles e hizo los cambios necesarios para mantener el control del partido.
Dos goles en momentos clave del partido. Haberse puesto en ventaja en los momentos que más le dolió a la Católica fue vital para el conjunto colombiano. En el primer tiempo, quitándose la presión del local cuando fue en busca del arco de Chaux y temprano en el segundo tiempo tras esa buena triangulación de Duván Vergara, Michael Rangel y Matías Pisano.
Eso fue un duro golpe anímico para los chilenos y luego le tocó el balón con tranquilidad para asegurar el resultado. En términos generales fue un partido sin mayores complicaciones.
Buen trabajo defensivo. América supo aguantar la embestida que se esperaba de Universidad Católica, que aparte de haber perdido ante Internacional tenía que reconciliarse con su hinchada, pero la verdad es que el conjunto vallecaucano no sufrió el partido, y en cambio, le llegó en otras ocasiones tratando de aumentar la ventaja.
América fue un equipo solidario y de mucho sacrificio cuando el anfitrión quiso arrimarse, incluso bajando unos metros a sus hombres encargados de generar riesgo en el arco chileno.
Un cacique entre los indios. Por su nacionalidad y reciente pasado en ese balompié, Rodrigo Ureña era el hombre que mejor conocía al equipo chileno, y ese argumento fue bien utilizado por los ‘diablos’, porque aparte de que Ureña jugó un gran partido en la primera línea y manejando el balón con seguridad, inició la acción que terminó en el primer gol de Vergara.
Gran actuación de Éder Chaux. El tiro libre de Universidad Católica fue virtud del ejecutante, Marcelo Núñez, quien ubicó el balón por encima de la barrera y en un ángulo imposible para el arquero escarlata, quien luego respondió en las acciones que intentó el local.
En el tiempo de adición fue el salvador en una llegada de Edson Puch que por poco iguala el compromiso.
Marco Antonio Garcés
Corresponsal Futbolred Cali
En twitter: @marquitosgarces