Otra vez brilló Armani: Independiente y River Plate empataron 0-0

El duelo de ida de cuartos de final de la Copa Libertadores destacó el papel de los dos arqueros.

Franco Armani River Plate

El guardameta sigue luciéndose en el arco del equipo bonaerense.

Foto: Tomada de Twitter: @CARPoficial

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19 de septiembre 2018 , 07:57 p. m.

Todo sigue abierto, ni siquiera hay una tendencia muy clara, pero sí hay palabras elogiosas para este primer partido entre Independiente y River Plate, en el duelo de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores. Un partidazo sin necesidad de que hubiera goles, responsabilidad que hay que ubicar en dos grandes arqueros, Martín Campaña y Franco Armani. Una ida en el estadio Libertadores de América que incrementó la expectativa para la vuelta en el Monumental. Seguramente el resultado conforma un poco más a River, pero el 0-0 tampoco es para que Independiente se dé la cabeza contra la pared.

Se tenían ganas y lo demostraron del primer al último minuto, los dos quisieron estar a la altura de sus mejores antecedentes. Comparten el gusto por la pelota y la ambición es un rasgo que los identifica. El primer tiempo se llenó de significados futbolísticos. Nada de artimañas ni mezquindades. A jugar, con ideas, entereza y pasión. En esa pulseada, River fue más, por sentido colectivo, lectura táctica y concentración. A Independiente no le faltó carácter, pero anduvo más por la cornisa y cuando parecía que trastabillaba lo salvó Campaña. Una, dos, tres, cuatro veces en los primeros 45 minutos, ante remates de Montiel, Pratto, Franco y Pity Martínez.

River, muy firme y cohesionado, con Ponzio como patrón en la zona central y el juvenil tucumano Palacios como un auxilio constante para la recuperación y darle salida a la pelota, lo perforó a Independiente por los costados. Las proyecciones de Montiel y Casco, asociados con Quintero y Martínez, desnudaron las falencias locales en el retroceso.

River jugaba con autoridad e Independiente respondía con arrestos; el local era superado en dinámica y en ordenamiento grupal. El equipo de Gallardo cubría mejor el campo, no le quitaba un ojo al desarrollo. Hernández quedaba aislado, la pelota le pasaba por arriba. No le salió bien a Holan la apuesta de Romero por la derecha: ni frenó a Casco ni fue productivo en ataque.

Sufría Independiente, pero no daba el brazo a torcer. Esperaba su momento y lo tuvo con Meza por la izquierda, con un remate que devolvió el travesaño. Holan intervino en el descanso para que el partido no se siguiera jugando como quería River. Ingresó Gastón Silva por Francisco Silva para armar una línea de tres y soltar a Bustos y Sánchez Miño como carrileros. Y River ya no controló el medio campo, por primera vez se vio superado e incómodo. Independiente lo interpretó bien y se animó más, armó maniobras que antes no podía.

Tuvo otra intensidad el Rojo. Llegó con un remate de Silva en un poste y Armani no quiso ser menos que Campaña en una tapada estupenda a Gigliotti. River ya no cortaba en el medio y Gallardo puso a Mayada sobre la izquierda para contener a Bustos y ayudar a Casco, que lidiaba con un wing puro como el ingresado Cerutti, que anduvo más por el piso que de pie.

Holan arriesgó con la última modificación para los 25 minutos finales: un delantero (Benítez) por un volante de contención (Domingo); Hernández pasó de mediocampista retrasado. El partido seguía teniendo un montón de matices, estratégicos y anímicos. No aburrió en ningún instante. River oxigenó el ataque con Mora y Scocco. El ajedrez de los bancos también disputaba su duelo.

Independiente sintió el gran desgaste y aflojó un poco en los últimos 20 minutos. Volvió a aparecer Campaña para tapar ante Mayada. Los 90 minutos se cerraron con Borré que no llegó a definir a centímetros de un poste. Los hinchas de Independiente despidieron al equipo con aplausos, hay que hacerlos extensivos a River y a un partidazo de Copa Libertadores.

Canchallena.com
La Nación
Argentina
GDA

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