Sean Connery falleció este sábado, a los 90 años de edad, y dejó como legado una gran producción artística que pudo ser también una herencia para el fútbol.
Según se informó este domingo, el reconocido actor tuvo una tentadora oferta en su juventud que pudo desviarlo de las cámaras y llevarlo a las canchas.
El diario The Sun explica que, cuando tenía 23 años, el carismático artista participó en un partido amistoso en el que impresionó al entonces entrenador del Manchester United, Matt Busby, quien llegó a ofrecerle un contrato por 25 libras a la semana, una cantidad muy importante en los años 50.
Pero Connery, de perfil derecho y 1,88 metros de estatura, rechazó la oferta al considerar que ya estaba muy mayor para empezar una carrera en el deporte.
Dice la fuente que un cazatalentos que lo vio en el equipo de fútbol aficionado Scottish Leaguers East Fife también quiso tentarlo pero él decidió no hacerle caso a su pasión por el balompié sino planear una carrera que lo llevó a ser, entre otras cosas, el mejor agente 007 de la historia.