Dicen que no hay descansos en el Tour de Francia pero la etapa 19, después de una semana durísima de alta montaña, podría considerarse así.
Este viernes el recorrido tendrá 166,5 kilómetros entre Bourg-en-Bresse y Champagnole, sobre terreno en llano, mayoritariamente.
Será un día para los embaladores y los velocistas después de días y días de montaña, que seleccionaron la carrera y dejaron la situación muy favorable al líder Primoz Roglic, quien tendrá un día para preparar la contrarreloj del día sábado.
La jornada será apta para las fugas y ataques de los equipos que aún no han conseguido victorias.