Si bien, defender también es un arte en el fútbol, este domingo, Atlético Nacional demostró que puede ser táctico apostándole a un estilo de juego que dista mucho de lo que tradicionalmente muestra en sus partidos el equipo verdolaga.
El punto obtenido en el Metropolitano, deberá refrendarlo el próximo jueves, cuando reciban al Deportes Tolima en el Atanasio. Analizando la propuesta de la visita, José Cuadrado volvió a mantener su arco en cero siendo un arquero de equipo grande, en donde las tres ocasiones que lo exigieron, logró salir airoso, brindándole confianza a la zaga.
La dupla de Alexis Henríquez y Daniel Bocanegra fue lo más destacado del equipo, el samario logró rechazar 23 de los 29 centros al área que realizaban por los costados el equipo juniorista. Mientras que Bocanegra se mostró atento en el tiro libre cobrado por Sebastián Viera promediando el primer tiempo, donde logró rechazar con su cabeza, el disparo del arquero uruguayo que parecía ser un gol inminente sobre el ángulo izquierdo del arco verde.
Aunque Déiver Machado no logró estar atento en marca y fue nulo en salida, en un par de jugadas estuvo atento para impedir el avance del rival. Sumado al buen relevo que hizo Vladimir Hernández, uno de los pocos hombres de ataque que no se rajaron en este partido. Helibelton Palacios se comportó como un lateral a nivel de Selección. Hoy se adaptó más a la marca y por momentos logró taponar la llegada de un jugador desequilibrante como Luis Díaz, quien fue uno de los hombres más incisivos del local.
Andrés Perea fue el quinto hombre en defensa, el juvenil mostró que ya es una realidad. Sin ser muy vistoso, fue dúctil, apoyó cuando Junior se volcó al área rival y por momentos logró realizar buena salida e inicio de jugada. Aldo Leao Ramírez no logró ser el hombre que haya podido reemplazar la función mixta que cumple Sebastián Gómez, le pesan los partidos, sufrió mucho desgaste y ya no es capaz de hacer esa ida y vuelta que demandan los volantes que quieren influir tanto en la primera como en la segunda línea.
Pablo Ceppelini peleó, peleó, pero no logró imprimir ese ímpetu de otros partidos. Hernán Barcos sufrió un golpe antes de los 15 minutos del primer tiempo y no volvió a aparecer en el partido. Jean Lucas Rivera no brindó desequilibrio sobre el área rival y el antes mencionado Vladimir, aportó más en defensa que como extremo.
Al final Nacional sobrevivió a un ‘vendaval’ que planteó Junior, un equipo que se le nota la mejoría anímica de Julio Comesaña, pero que aún no logra ser efectivo en las llegadas que genera. Fue un equipo que mostró una buena idea de juego, controló la pelota, pero en los últimos metros, no tuvo la capacidad del semestre anterior, en la que su poder ofensivo era una de sus cartas más fuertes. El más determinante en el local, Víctor Cantillo, el volante fue socio de todos, manejaba los tiempos y sin ser un volante ‘10’, mostró algo de ese brillo que le permitió que su nombre fuera nominado para emigrar al fútbol internacional.
Al final, el empate a Junior sabe a poco por lo que mostró a lo largo del partido y lo que implica ir a visitar al Deportivo Cali para ‘cuadrar caja’. Entre tanto, Nacional logró un botín importante y ahora obliga a Tolima y Cali ir a la ‘arenosa’ a sumar.
Juan Camilo Álvarez Serrano
Corresponsal FUTBOLRED
Medellín