En la décima jornada del fútbol colombiano, el Cúcuta Deportivo venció a domicilio al Boyacá Chicó y sumó puntos vitales tanto en Liga como en la tabla del descenso. Agustín Vuletich y Jefferson Ramos le dieron la victoria al elenco motilón.
El partido se disputo en el estadio La Independencia de Tunja y fue dirigido por Óscar Gómez.
La primera parte fue totalmente controlada y liderada por el Cúcuta. Tanto Solano como Ramos probaron suerte con remates a media distancia que generaron peligro en el pórtico local.
Chicó, a pesar de ser el dueño de casa, no pudo imponer condiciones y se le vio realmente mal. No hubo juego colectivo, dinamismo, ni ritmo en las aproximaciones.
Al minuto 31, la visita avisó por intermedio de Oliveros. El volante soltó un remate potente que exigió de gran manera a Mina, que a estas alturas se convertía en figura.
La visita insistía e insistía hasta que a los 40' tendría premio. Oliveros capturó el rebote de un tiro de esquina, enganchó a su marcador y centró al área, donde aguardaba Agustín Vuletich. El delantero argentino abrió la cuenta con un cabezazo certero.
Para la segunda parte, Chicó reaccionó y por poco logra el empate a los 54 minutos a través del juego aéreo. Brayan Moreno se anticipó a su marcador en un tiro de esquina, impactó el balón con la testa, pero su disparo pasó muy cerca del vertical derecho.
Instantes después, Cúcuta respondió de la mano de Alcatráz García, quien estuvo cerca de ampliar la ventaja con un tiro libre que evacuó de manera espectacular Pablo Mina.
Los locales siguieron insistiendo a partir del amor propio y la pelota quieta. Justamente al minuto 77, Mateo Palacios probó de tiro libre y respondió el arquero Chaverra. Pero los goles que no se hacen en un arco, se sufren en el propio. En la jugada posterior, Ramos avanzó con balón dominado al área, eludió a sus rivales y soltó un remate inatajable para Mina.
Por si fuera poco, Palacios cometió una fuerte infracción en ataque y recibió su segunda cartulina amarilla. Todo mal para Chicó. Sin más que hacer, así terminaría el partido en La Independencia: júbilo para la visita, amargura para los locales.