Y un día, Millonarios volvió a sonreír. Este era el partido que jugadores, cuerpo técnico e hinchas tanto esperaban. La goleada frente a Nacional, justo en un momento tan álgido, fue una caricia para Alberto Gamero y sus dirigidos.
Y no es para menos, el conjunto albiazul tuvo un partido perfecto: sacó la casta en el clásico, demostró jerarquía, fue efectivo y cada futbolista brilló de principio a fin.
Por lo anterior, en Futbolred analizamos los puntos más altos de un equipo que ganó, gustó y goléo en El Campín.
Juan Moreno: El arquero juvenil fue sorpresa en el XI inicial de Gamero. No solo porque por encima tenía hombres experimentados como Vargas y Bonilla, sino también porque este duelo fue su debut oficial. Con 21 años demostró entereza y seguridad. Hay detalles que debe ir mejorando en el juego aéreo, pero cada vez que se le exigió, respondió con creces.
Orden defensivo: Millonarios logró controlar por completo los ataques de Nacional. En la primera parte no sufrió y en la segunda, con uno menos, logró evitar sustos. Las líneas estuvieron compactas, los relevos fueron precisos y cada quien cumplió con su rol al pie de la letra. Sacrificio total.}
Emerson Rodríguez: La gran figura del compromiso. El canterano jugó de forma extraordinaria, como si llevara toda una vida en primera división. Enloqueció a Braghieri, logrando anotar dejándolo en el camino, y después le repitió la dosis a Fory. En la segunda parte se comió varios minutos en sus desbordes por izquierda, a punta de habilidad y regate logró enfriar el partido. Partido de diez puntos.
Efectividad y cierre de partido: El gran karma a lo largo de la temporada. Los embajadores lograron ser sumamente efectivos en ataque y en la primera parte se fueron con tres en el bolsillo. Ya con la tranquilidad de tener el marcador a favor, los segundos 45 minutos fueron enfocados en defender la ventaja tras las embestidas del rival.
Mano de Gamero: El entrenador samario acertó por completo en lo cambios. Con la entrada de Paz, organizó la defensa; con Márquez oxigenó el ataque para evitar la venida de los centrales a campo contrario y luchar; aguantó hasta donde pudo a Rodríguez por su importancia en el 1vs1; con García y Moreno cerró los espacios que estaban aprovechando los creativos rivales. Cada movimiento tuvo efecto.