No es por mimarlo: Zapata, lo rescatable de Atalanta contra Liverpool

El colombiano mostró vergüenza deportivo en medio de la inapelable goleada.

Duván Zapata

Duván Zapata, jugador de Atalanta.

Foto: EFE

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03 de noviembre 2020 , 05:18 p. m.

Suena a error, a sobreprotección, a consuelo de tontos, pero es real: Duván Zapata fue lo mejor de Atalanta en medio de la humillación que sufrió contra Liverpool en Champions League.

El 0-5 deja pocas razones para la defensa, pero el colombiano fue uno de los pocos que mostró vergüenza deportiva, que quiso hacer daño en el arco rival, lo realmente rescatable en una noche para el olvido en Bérgamo.

En los primeros minutos tenía que bajar más allá de la mita del campo Zapata, primero para no morir de soledad en predios del visitante y segundo para dar una mano en el juego aéreo, en un partido planteado desde el pitazo sobre el arco de Atalanta.

Fue pivote para Muriel en la primera acción de ataque del atlanticense, a quien le faltó convicción en el remate, y después lo pillaron unos centímetros adelantado cuando su remate se estrellaba en el travesaño. El problema es que el arco de enfrente ya Jota se anotaba un doblete porque a la velocidad que juegan los rojos no hay respiro.

No quería ni mirar Zapata el inicio de la segunda etapa cuando, otra vez a ritmo trepidante, Liverpool anotaba con Salah y Mane y encima Jogo celebraba el triplete.

Y su respuesta era un cabezazo bien controlado por Alisson Becker a los 51, a la salida de un tiro de esquina.

La más clara que tuvo inexplicablemente no entró: a los 61 metió un riflazo arriba que se estrelló en toda la esquina y rebotó afuera. ¿Cómo fue posible? Se lo pregunta todavía el 'Toro' Zapata. No iba a cambiar definitivamente el rumbo del partido, pero sin duda habría aliviado el golpe.

Lo que sí se explicaba era el remate cruzado que se fajó a los 62, cuando a pura potencia se metía al área y soltaba un remate que ningún otro arquero podría atajarle: solo Alisson Becker, el mejor del mundo pudo silenciarlo.


Una opción más le quedó a los 80 pero frente al arquero brasileño no pudo hacer daño.

Para rematar la frustración, la única vez que le pudo hacer daño a Becker estaba en fuera de juego ya sobre el final del partido, a los 92.

Zapata se fue sin premio en una noche en la que esforzó de verdad. Para los ojeadores quedará su potencia y su esfuerzo. Para él, solo la impotencia de no haber podido evitar la debacle.

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