Pasaron 16 años y el recuerdo está muy vivo: final del Mundial de Alemania 2006, Francia e Italia decidían el título y parecía la consagración del gran Zinedine Zidane, ya en el rango de leyenda.
Pero increíblemente se fue de la cancha antes de poder asumir su rol: fue expulsado por agredir a Materazzi sin balón y propinarle un cabezazo que pasó a la historia con más revuelo que la victoria misma de Italia.
Una escena nunca antes vista, un hecho fuera de toda consideración, que con los años explicaría así Materazzi: "Él dijo 'te daré mi camiseta más tarde' y le respondí que prefería a su hermana antes".
Fue la cuarta Copa Mundo de Italia en su historia, con auténticas leyendas como Buffon, Pirlo, Totti, Del Piero y luchadores imbatibles como Cannavaro, Gattuso, Grosso, Camoranesi, Toni, De Rossi o el propio Materazzi. Pero el cabezazo de Zidane acaparó las portadas... para bien y para mal.