Uruguay arrancó las Eliminatorias a Qatar 2022 con sufrimiento pero con un dulce sabor, tras vencer a Chile por 2-1, con gol a los 92 minutos de juego, para cumplir la tradición ganando y sumando de a tres.
Un tiempo para cada equipo: el primero para un Uruguay asfixiante, preciso en la salida, con asociaciones interesantes y mucha presión en territorio rival; el segundo pleno de sacrificio de Chile, con inteligencia para ceder la pelota y amenazar en el contragolpe y luego defender a fuerza de disciplina táctica. Pero el infortunio hizo lo suyo, en favor del local.
El primero en animarse fue Chile, en una jugada a los 2 minutos en la que tardaba mucho Alexis y se quedaba sin remate para abrir la cuenta.
Valverde a los 9 minutos pisaba el área para mostrarse ante Suárez y meter un riflazo que rebeldemente se estrelló en el travesaño.
Le faltaba a Chile un poco de confianza en la salida y parecía que inclinaba la cancha a su favor el equipo local, que iba de banda a banda tratando de perforar una defensa chilena firme, disciplinada, recia.
Hasta que vinieron el error y el VAR. La tecnología haría se aparición a los 34, cuando en el intento de rechazo, la pelota rebota en la pierna de 18 y se estrella en el brazo para el desvío, lo que en la revisión fue penalti y gol de Suárez a los 38.
El gol impulsaría un récord del 'matador', quien sumaba 60 goles con su selección y se consolidaba como máximo artillero para su país.
Pedían penalti los chilenos por una aparente falta a los 51 que no era y en un error de la zaga uruguaya finalmente hacía diferencia el visitante: un lujo de Aranguiz habilitó, en el regreso lento del local, a casi nadie, Alexis Sánchez, quien definió muy a su estilo Alexis, abajo, potente, para el 1-1 parcial a los 53.
Y de ahí en más fue Chile por la defensa de su punto de visitante, mientras Uruguay se empantanaba sin un conector efectivo con los delanteros, con un Valverde intrascendente y un Suárez impotente, y el cansancio que hacía lo suyo, cuando el desgaste de tener la pelota sin saber cómo hacer daño, lo nublaba.
Y pudo ser una sorpresa en el inicio de las eliminatorias si la mano en el área de Coates no hubiera sido interpretada como involuntaria, tras la revisión del VAR, a 3 minutos del final. Se salvó a los 91 Chile tras un cobro de Suárez que encontró a Godín y el cabezazo se fue arriba.
Pero entonces apareció el milagro: una vacilación en la marca en el último minuto, en el 92 de hecho, acabó en un rebote frente al área que le quedó a Gómez, recién llegado, para un 2-1 agónico, casi inmerecido, que se revisó por el VAR pero no se modificó.
El arquero Campaña salvó sobre la hora una sorpresiva salida chilena por izquierda y entonces el tiempo dictó sentencia y el DT colombiano Reinaldo y Chile se estrenaron con una dolorosa caída, dramática y casi injusta, y ahora tendrán que ir a casa a enderezar el camino. ¡Ojo Colombia!